21 de mayo de 2012

El problema de mi sexóloga... Capítulo 31

 “Explosiones”



DISCLAIMER:  Los personajes pertenecen a S. Meyer y la historia es de mi autoría.


Este fic contendrá mennage HETERO -BI- Y HOMOSEXUAL. Lemmons gráficos y lenguaje adulto.
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BPOV:

Mi sueño estaba de lo más rico, eso debía admitirlo.
Edward estaba gloriosamente desnudo a mi lado, mordiendo y chupando con hambre desmedida uno de mis enhiestos y duros pezones mientras que estrujaba el otro entre sus grandes y callosos dedos. Amasando la tierna carne del montículo por completo –lo cual hacía que la irrigación sanguínea aumentara y llevara a su vez al máximo la sensibilidad del mismo-. Al mismo tiempo, Jacob me lamía y succionaba fuerte y firme m clítoris con aquella lengua pecaminosa.
Me retorcía.
Mi cuerpo ardiente culebreaba entre las sábanas. Abrumada por tanto placer. Deseosa de alcanzar de nuevo aquel punto culminante que sabía estaba por llegar…
Ahora Edward se encontraba sentado sobre mi pecho, estrujando con afán su hermoso y duro miembro entre mis senos, aún amasándolos y apretando sus puntas.
Una mirada.
Una mirada fue todo lo que faltó para que entendiera que era lo que le hacía falta.
Abrí mi boca.
Una invitación. Una necesidad.
Jacob se arrodilló en la cama. Sentándose sobre sus talones elevó mis caderas como muñeca de trapo y me penetró con fuerza por mi trasero, colocando mis piernas rectas hacia arriba, ligeramente descansando sobre su ya húmedo pecho.
Demasiado.
Calor.
Placer.
El placer oscuro y puro me recorrió por completo.
Sin dudas no era la posición más cómoda del mundo, pero creo que está demás decir que me importaba un carajo en aquellos momentos. No cuando el placer me tenía pendiendo de un hilo.
Edward cada vez iba más rápido.
Jacob comenzó a embestirme sin miramientos mientras hundía tres dedos de una mano en mi centro chorreante y masajeando mi clítoris con el pulgar de la otra.
Un equilibrio perfecto.
Una sintonía sublime.
Mi cuerpo se tensó. Vibró. Cantó en todos los estilos e idiomas del mundo habidos y por haber mientras que ahogaba un gemido de éxtasis, que vino desde el mismísimo centro de mi ser, sobre el miembro de Edward y apretaba hasta el dolor con mis contracciones orgásmicas la polla de Jake aún enterrada hasta lo más hondo de mí.
Sentí con deleite el calor de su descarga en mi interior casi al mismo tiempo en que Ed se vaciaba en mi boca; manchando y salpicando mi cuello y senos con tan potente descarga.
Sus gritos de placer resonaron en mis oídos mientras que los rescoldos de mi clímax aún me embargaban.
Mi cuerpo se sentía laxo, completamente relajado pero… un sonido, un sonido muy similar a un llamado o más bien un grito fue colándose en mi mente aun embotada de aquellas calientes imágenes.
Sentí que me removía, pero aún no lograba despertarme del todo, al contrario… creo, creo que hasta sentía como mi mente me quería arrastrar nuevamente hacia aquel mundo oscuro e irreal. Al maravilloso mundo de los sueños y fantasías ¿Por qué?
Me resistí pero… “Bells!”… de nuevo esa voz… tensa, preocupada.
Luchando y luchando, logré abrirme paso hasta llegar.
Abrí mis ojos.
Lo primero que encontraron mis ojos nublados fue a Edward. Un Edward directamente frente a mí a tan solo un palmo de distancia… Mi respuesta automática fue sentir como mis labios se curvaban en una sonrisa digamos… gatuna.
Mmm… Creo que tenía altas probabilidades de hacer realidad mi tan hermoso y húmedo sueño, porque, si aún sigo viendo estrellitas por mi orgasmo onírico, en vivo y en directo… mmm… pues estaba segura de que iba a ver universos y firmamentos al completo pero… algo, algo en su mirada me hizo detener en el aire la mano que había alzado para atraerlo hacia mí.
Aquella horrible sensación barrió de pronto mi cuerpo.
¡NO! Algo pasó. Lo sé. Lo siento. ¿Qué? ¿Quién? ¿Dónde? ¿Acaso nos habría encontrado y estaba aquí? ¿Había sucedido algo en su casa durante nuestra ausencia?
¡OH POR DIOS! ¿A-Ali? ¿Alice? No. No podía pensar en ello siquiera. ¡No! ¡Dios!
Mi mente de pronto era un hervidero de preguntas, conjeturas y probabilidades de las cuales por obvias razones y teniendo en cuanta los antecedentes en mi vida, calculaba y consideraba todas la peores.
―Bella ¡Bella! ¡Vamos princesa, no ahora, no ahora! ―escuché como alguien me pedía a lo lejos―. Mierda ¡Vamos bebé! ―una persona nerviosa― ¡Todos están bien gatita! Vamos no te pierdas, estamos aquí, todos están bien, déjame que te explique…
― ¿Muñeca? ―aquella voz.
Peleé. Peleé duro contra aquella bruma que parecía querer hundirme… y gané.
Emergí de mi nubosidad boqueando por aire, jadeando. Dejando que a su vez un terror casi irracional me tomara, me inundara; pero a la vez, sosegándome a mí misma, intentando calmarme… diciéndome como un mantra y hasta el hartazgo que ‘ellos estaban aquí’. Ellos estaban aquí y bien, entonces –y en parte-, el resto no podría ser tan malo.
O al menos por eso rogaba.
Mi único agarre a esta incierta realidad era parte de su propia súplica: ‘Todos están bien’
…Todos están bien, Todos están bien, Todos están bien…
Un mantra.
Una oración.
―Oh hermosa ¡Tranquila! Todo estará bien. Te prometo que todo estará bien ¿Sí?
―Ed ¿Qué sucede? Habla claro por favor ―dijo el que identifiqué como Jake en su papel de abogado. Serio, exigente, calculador… impersonal.
Edward suspiró fuerte y sonoramente para luego pasarse una mano por sus ya de por sí alborotados cabellos.
―Withlock llamó, dijo que… que… ―volvió a suspirar―… tenemos que volver cuanto antes ―dijo al fin sorteando el tema para luego respirar hondo cerrando los ojos.
La bomba venía.
Letal.
Implacable.
―Bella ―sus ojos―, tu apartamento ha sido destruido, al parecer fue un incendio demasiado intenso y rápido y… no quedó nada. Absolutamente nada.
Silencio.
Caos interno.
Debate mental.
Miedo. Ira. Alivio. DOLOR.
― ¿Bells?
―Bella lo siento. Sé que esto debe de ser terriblemente shoqueante pero, en verdad tenemos que irnos. Yo llamaré a Withlock para que nos informe más de camino hacia allí. Y, por lo que me dijo tendrás que llenar varias formas y dar declaración del lugar y esas cosas ―comentaba él con cara que pasaba entre la frustración a un enojo profundo al tiempo que se tomaba el puente de la nariz―. Además creo que lo mejor sería que llamaras a Alice. Según Withlock ha estado como loca desde que le avisaron y no pudo ubicarte.
¡OH POR DIOS!
¡Mi enana! ¡Mi súper enana maldita en verdad debe de estar como loca! ¡Joder!
Pensar en ella siempre era como echar un ancla de varias toneladas de hierro al mar.
Sea lo que sea. Donde sea. Con quien sea. Tan solo el invocar su nombre en mi mente me ataba a la realidad. Pensar en ella siempre resultaba como echar un ancla al mar y, a pesar de lo fuerte que fuera el maremoto su ancla siempre me mantenía firme y a flote.
La llamaré en cuanto estemos en el auto con tranquilidad y tiempo ―dije entonces sin siquiera reconocer mi voz―. Ahora lo que necesito es irme ya de aquí ¡Así que muevan sus culos y apresúrense a juntar sus mierdas o me largo sola de aquí! ―grité de pronto sintiendo como toda mi mierda interna y externa me sobrepasaba.
No, ya sé que no es justo gritarles ¡Y menos aún después de tan buen fin de semana! Momento en el que ellos habían sido un amor y todo eso pero, no pude controlar ni mi lengua ni mi tono y la verdad no estaba de momento enfocada en arreglar eso. Necesitaba estar allá. Necesitaba ver a mi enana. Necesitaba saber que mierdas pasó. Y por sobre todo ¡Necesitaba encontrar algo pronto para que toda esta jodida mierda acabara de una buena vez!
Me levanté como una tromba de la cama y salté en medio segundo hacia la silla donde había dejado mi ropa de ayer para tomarla y correr al baño con ella, una ducha y me largo pensaba con una ira tan profunda que asustaba. Sí, hasta a mí me asustaba.
Pobre de infeliz que resulte que me está jodiendo porque entonces sí que sabrá quien carajos es Isabella Swan. Despellejarle el cuero de las pelotas y tajarle el miembro como si fuera un filete si fuera hombre, o extenderle la raja hasta el esternón  hacerle una muy jodidamente profunda mastectomía si era mujer; esas eran por ahora mis más fuertes opciones.
Estaba temblando.
Lo noté apenas intenté abrir la canilla de la ducha. Mierda. No ahora, no ahora –gritaba en mi mente a mí misma-. No podía desmoronarme ahora, tenía que estar fuerte y bien despierta para lo que se venía. Tenía qué.
Reuní coraje y elevé mi cabeza hacia arriba con los ojos cerrados esperando el chorro de agua que finalmente vendría a quemar mi piel. No tardó en llegar y al fin pude concentrarme en algo tan banal como lo era el sonido del agua chocando contra mi piel. En estos momentos no podía poner mi mente en blanco, no podía perderme en un recuerdo porque todo lo que me invadía eran imágenes de todos los ‘regalos’ de mi acosador, en el miedo que sentí cuando vi aquello en mi cama ¡Basta! Gota, agua, ruido; gota, agua, ruido…
Me bañé a la velocidad de la luz, quitando todo rastro de la apasionada noche que habíamos vivido. El aroma a sexo se olía a kilómetros de aquella habitación. Y de mi cuerpo, puf, ni que decir de él. Si alguien que no fuera ellos me viera desnuda diría que me había ido un fin de semana a la guerra o bien que me había hecho ganadora de Kick Boxing –suspiré-. Mi cuerpo estaba con cada poro a flor de piel, vibrando ante el más ligero roce tras tanta estimulación obtenida, además de mostrar claramente todos los chupones y apretadas que había vivido. Algunos raspones en las rodillas evidenciaban cuan crudamente me había frotado en el hermoso parqué de la habitación cuando la cama ya nos resultó insuficiente. Mi pelo todo enredado como un estropajo mostraba con claridad como había sido utilizado para agarrarme o tironearme de aquí para allá para atender todas las necesidades a la vez ¡Y ni hablar de mis senos y caderas! En ellos había sendos caminos de marcas de apretones o chupetones que iban desde el más leve rosado al más visible morado. Mi cuerpo ardía… Y yo no podía estar más satisfecha sexualmente por ahora… o quizás es que en realidad esto en verdad había eclipsado cualquier pensamiento.
Me enjaboné el cabello con el shampoo y lo aclaré para luego echarle casi medio bote de crema desenredante. Me enjaboné el cuerpo siseando cuando tocaba alguna de ‘aquellas’ partes y luego me enjuagué. Tomé un peine que había allí y comencé a desenredar mi cabello mientras lo enjuagaba porque sino sería un tremendo caso perdido –lo sabía por experiencia-, y ni modo que me presentara con este gran cabello de sexo en la estación de policía. Nop, ni hablar.
Salí por fin de la ducha y me sequé casi a medias. Tomé la ropa y me la calcé como guante en un dos por tres ya pensando en qué era lo que debía recoger y donde había dejado lo traído para ahorrar el trámite. Salí pitando de allí aún calzándome la segunda zapatilla.
Y me quedé helada.
Arriba de una cama ya hecha se encontraba mi bolso abierto y lleno con, aparentemente, todo aquello que había llevado, junto a aquellos dos hermosos hombres a los que les debía tanto.
Edward sonrió con aquella puta sonrisa de lado moja bragas y se acercó a mí para tomarme de la nuca y darme un beso que era para dejarme knock-out. Rió y yo bufé.
―Lo sé… Dis…
―Shhh… Ya está todo listo. Ya juntamos todo y solo faltas tú y tu bolso. Fíjate si está todo y nos largamos ¿ok?
¡DIOOOOSSS! ¿Qué mierdas había hecho tan bueno para merecerlos? O eso, o alguien por allí arriba se había equivocado grueso con su flecha… ¡Qué vaaa! ¿A quién le importa?
Me lancé a los brazos de Ed y lo abracé lo más fuerte que pude contra mí para luego plantarle un muy fuerte beso sobre los labios –nada de profundizar o no nos iríamos hasta la noche.
― ¡Hey! ¿Y yo qué? ―dijo Jacob a nuestro lado.
Me reí cuando al separar mi rostro de Edward lo vi poniendo un tierno y a la vez ridículo puchero en su rostro. Joder los amab… ¡ALTO! ¿Pero qué mierdas estoy pensando? Hice como si en aquel segundo no hubiera pensado nada y me tiré sobre él para llenarle el rostro de pequeños besos mientras mi cabeza era un caos pensando en todo y nada a la vez.
Ellos siempre se me adelantaban. Hasta ahora siempre habían comprendido mis locuras y cambios…Y por sobre todo, ellos estaban, simplemente estaban allí para mí. Y eso era algo tan, novedoso e incierto en mi vida, jamás un hombre había estado allí para mí más allá de la cama.
Quise llorar.
No. No lo haría.
Me solté de ellos y les sonreí enormemente agradecida por demasiadas cosas que ahora no podía decir, y los tomé de las manos a ambos. Juntos bajamos las escaleras tomando en el camino el dichoso bolso.
Subimos al auto que estaba estacionado apenas a unos metros en la entrada y en silencio emprendimos el viaje de regreso con un ánimo muy diferente al día que vinimos pero extrañamente, un poco más reconfortada que ese día… Sin duda ese reconforte venía de que la soledad que siempre me acompañaba poco a poco se iba yendo de mí. Tan solo rogaba de que si esto fallara no terminara sintiéndome más sola que antes.
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A los veinte minutos de viaje logré captar suficiente señal para llamar a Alice y poder hablar lo más tranquilamente posible sin que se entrecortara ni nada. Tan tranquilamente como podía ya que estaba hablando con mi enana, claro.
Mientras hablaba, observaba el paisaje pasar por mi lado como un borrón de manchas verdes y grises con motas de diversos colores por momentos, al menos hasta que logramos salir de la carretera y llegamos a un lugar un poco más céntrico, más allegado a nuestra, su casa.
Obviamente Alice siendo, pues Alice, casi me rompe el tímpano cuando atendió y me acribilló con preguntas para las que yo ciertamente no tenía ni la más puta idea de que carajos responder ya que al parecer ella no entendía que yo no sabía ni mierda de lo que había ocurrido en el que otrora fuera mi resguardo, mi hogar por así llamarle.
Bueno, creo que luego de que por casi milésima vez le dije un ‘No sé’ ella al fin se rindió. Bufó y despotricó contra mi oído y, literalmente, me prometió un gran día de tortura a su modo por el susto y casi paro cardíaco que le había dado por mi culpa.
Lo sé, soy una condenada imbécil, pero desde el viernes que habíamos discutido no se me pasó por la cabeza siquiera el avisarle a ella o a alguien más por si acaso. Idiota de mí ¿Verdad? En fin. De todas maneras i teléfono murió el sábado por la mañana ya que con el apuro de salir pitando de allí me olvidé el cargador y bla, bla, bla… No iba a gastarme explicándole cosas que sabía que para ella serían excusas y palabras que caían en saco roto, más bien muy inteligentemente de mi parte solo me limité a disculparme una y otra y otra vez hasta el hartazgo; y hasta que los chicos ya me miraban con cara de ‘¿Tanto?’
Sí, tanto. Amaba a mi hermosa y loca enana, pero en verdad que era de temer cuando la hacías enojar a la muy perra. Y eso estaba bien por mí, así que sí, me disculpé un montón y acepté obedientemente su día de tortura –que estaba segura sería una laaaarga charla sumado a un tornado furioso nivel 5 en el centro comercial-. Genial.
Mientras hablaba y escuchaba toda esa diatriba de su parte también alistaba mis oídos para escuchar la tan importante charla que poco disimuladamente Edward intentaba esconder. Él estaba hablando con el idiota de Withlock. See, el detectivito me las iba a pagar porque el muy idiota no había sabido calmar por mí a mi amiga, nooo, en su lugar le daba detalles de lo preocupado que estaba y ¡Joder! ¿Acaso no se daba cuenta de que Alice me iba a matar en cuanto supiera cuan verdaderamente serio se estaba poniendo todo esto? Sí, sí, sí, yo le había contado todo a Alice pero creo recordar que las frases ‘Todo esta bien’ o ‘No es para tanto’, ‘Lo atraparán enseguida’ habían salido de mi estúpida boca un par de veces ¡Y él y su bocota lo habían cagado todo! Ahora estaba completamente segura de que la enana sería una sombra más sumada a mi trasero ¡Arrg!
Supongo que como cualquier persona en sus cabales mi cara de sorpresa fue mayúscula al escuchar la palabra ‘bomba’ ¿No hablarían de mi apartamento verdad? Pues a joderla que sí. Wow, el loquito que estaba tras mis huesos en verdad estaba loco como una cuba o cabra suelta. Vaya ¿En verdad una persona se estaba tomando tanto trabajo para borrarme del mapa? Eso era algo, mmm, difícil de digerir sin dudas pero, cuando finalmente tras una loca carrera por las calles y rutas dos horas después llegamos al lugar en donde había vivido hasta hacía tan solo poco más de una semana no pude hacer otra cosa más que jadear de la impresión y la constancia de aquel hecho.
Alguien me quería muerta y criando gusanos de la manera que fuera.
Mierda, se me heló la sangre ante el panorama.
Una cerca a unos cuantos metros más lejos de lo que era la puerta de entrada de mi apartamento con la típica cinta amarilla con el logo de KEEP OUT- CRIME ESCENE. Ooookey, me quedó claro. Policías yendo y viniendo, algunos juntando cosas, otros con bolsitas con elementos minúsculos para mi vista y otros tantos con libretas anotando cosas que le decían la gente con la que hablaban –asumo que eran mis vecinos pero en realidad no tengo ni idea porque no los conozco. A ninguno-. Gente hablando detrás de la cinta, viendo la escena como si fuera un culebrón de telenovela. Gente completamente desconocida para mí ¿Acaso el loco estaría entre ellas viendo el hermoso y tétrico show que armó? ¿Acaso estaría por allí cerca viendo como me ponía toda loca e histérica por su culpa? ¡JODER QUE NO! ¡No te daré ese placer hijo de la re mil!
Los chicos venían obviamente muy serios detrás de mí, siguiendo de cerca cada uno de mis atolondrados pasos y a la vez escudriñando la audiencia con ojos de águila ¿Habrán pensado lo mismo que yo? Pues seguro que sí, ya este maldito nos tiene las pelotas llenas con todo este jodido teatro ¡Algo tenían que encontrar hoy! ¡Algo tenía que haber!
De un momento a otro me vi fuertemente aplastada contra lo que supuse sería la pared de mi derecha.



¿Q tal? ¿Les gusta hasta ahora? Nos vamos acercando a muchas verdades jeejeje... Díganme que les parece... Como siempre gracias por leer. Nos leemos pronto, besos. Guada*
¿¿¿Comentarios???



6 comentarios:

  1. ... O.O ... carajooo como la dejas ahí .. DIOSS!!!! .. quien fue???.. tengo mis conjeturas, pero ... arggg con quien te alias para dejar esos finales así????....me dejas con una grann espina.. ahora a esperar que actualices..
    ((perdón la exigencia, la grosería y demás, a veces no puedo controlarme... y tu sacas mis peores instintos ¬¬...jajaja))

    no siendo mas besos y...

    GRACIAS TOTALES POR OTRO SEVERO CAPITULO!!!!!!
    IXA

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  2. queeeee como nos dejas asi nena con ganas de massss....Besos...

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  3. nooooooooooooooooooooooooooooooo como que lo dejaste ahiiiiiiiiiiiiiiii mierdaaaaaaaaa uien fue??? :O jodeme que esa fue alice?????? plis no te trades aghhhhhhhh me tenes con los pelos de puntaaaaaaaaaaaaaaaaaa

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  4. ay no puede ser que no tengan ni un fin de semana tranquilo para ellos por favor dime que ese maldito loco dejo alguna pista para dar con él espero que asi sea ya se merecen avanzar en la investigacion ahora voy a estar a piense y piense quien fue en espera del siguiente capi
    saludos y abrazos desde México

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  5. de verdad brutallllllllllll :D

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  6. WTF? NOOOOOOOOO!!!!!!!! POR Q ME HACES ESTO? Q HICE PARA MERECER ESTO? ESPERAR NO ES UNA DE MIS VIRTUDES! )= HAHAHA EXCELENTE CAP!

    GRACIAS POR ESCRIBIR!!!

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