24 de diciembre de 2012

El placer del pecado... Capítulo 14


EL PLACER DEL PECADO

"Esta es la historia de dos jóvenes prohibidos desde el mismo instante de su creación.
Una historia de amor fraternal destinada a un caótico fin.
Un amor que simplemente es cenizas antes de que el fuego se encienda.
Un amor corrompido, repudiado, condenado… Un amor de pecado".

***

Capítulo 14

***

CANCIONES DEL CAPÍTULO: 

Everything's wrong - Croosfade
Good with the bad - Pop Evil
The mess I made - Parachute


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Los meses pasaban tortuosamente insanos y lentos para quien no es capaz de perdonarse y avanzar tras, a pesar de reconocer el error, no hacer algo para compensarlo o erradicarlo.
Edward lo sabía.
Aun recordaba con espantosa claridad el infierno en el que se habían sumido sus días, y en especial sus noches, luego de su llegada. Luego de su partida inmediata debería decir.
El alejarse de ella y de su abrazo como puerto seguro y feliz, era algo que cortaba su respiración al punto de comenzar a sentirse físicamente ahogado para cuando se terminó de ajustar el cinturón condenatorio ya una vez sentado obedientemente en el asiento del avión.
¡Quería huir!
Quería escapar de sí.
El dolor que se pronunciaba sádicamente en el centro de su pecho con cada centímetro y hasta milímetro que se alejaba de la dueña de su alma errante y condenada… era demasiado. Dolía demasiado. Pero, no podía seguir así. No podía arrastrar con él a todos a quienes quería en la miseria en que se habían convertido sus días. La soledad era su acompañante desde hacía tanto tiempo que en realidad no debería de sentirse así justo ahora. No, era mentira, debería de sentirse exactamente así puesto que la soledad física ahora era palpable. En su casa, en su hogar, por más solo que se sintiera a la vez siempre obtenía una palabra de sus padres, o incluso de ella que le recordaban constantemente el porqué de su tan ardua lucha interna contra sus propias necesidades e instintos. Aquí… aquí no tenía nada más que soledad. Soledad pura, absoluta y envolvente.
Su llegada a aquel lugar era algo que recordaba borroso y sin detalles. No recordaba por ejemplo quien fue que lo pasó a buscar en el aeropuerto o quien le mostró las instalaciones y su cuarto. No recordaba su primera semana de clases o los rostros de quienes debían ser sus compañeros. No recordaba nada… nada a excepción del rostro bañado en lágrimas que había dejado ya tan lejos.
La primera noche.
Agradecía a quien fuera el hecho de que le hubieran dado una habitación en la que no había nadie más hasta el momento para así poder sacar a voluntad toda la tristeza, soledad y furia que se alojaba en su cuerpo. Fue una noche de luna llena en la que, sentado abrazado a sus rodillas, se quedó por horas mirando su luz aparecer y desaparecer entre densas nubes oscuras mientras lágrimas silenciosas se deslizaban una tras otra por su rostro.
Su mente traidora se empeñaba en recordar toda una gran gama de recuerdos conjuntos…
Cuando ella llegó con su mirada triste y perdida.
Cuando él, con apenas sus seis años, enfrentó la estupidez de los adultos haciéndoles ver cuan verdaderamente mal ella se encontraba.
Cuando en un abrazo que le partió el alma él la sostuvo mientras ella lloraba en homenaje a su madre empapando su pequeña remera de superhéroes que en ese entonces llevaba y que era su favorita.
Cuando por las noches esperaba a que el silencio absoluto embargara cada resquicio de su casa para así poder deslizarse tranquilo a su cuarto y así poder calmar sus sueños de los monstruos que la agobiaban.
Cuando ella lloraba porque él partía demasiadas horas a la escuela. Un lugar en donde ella aún no podía acompañarlo.
Cuando… cuando él creció y le maravilló la hermosura de su alma y la gracilidad de su cuerpo floreciente.
¡Diablos! ¿Por qué? ¿Por qué Bells, por qué? ¿Por qué tú? ¿Por qué yo? ¿Por qué de entre todas tengo que amarte a ti? ¿Por qué tengo que amarte de esta manera?... ¿Por qué siento que se me desgarra lo poco que me queda de corazón al saber que ya no te veré?
¿Por qué?
Dolor en el alma.
Llanto profundo.
Tristeza infinita.
Y la distancia comenzó con su arduo cometido. Sino el olvido al menos quedaba la resignación y negación absoluta, y... como diría el dicho ‘Ojos que no ven…’ (*)
Sí, de acuerdo, quizás el no verla fuera algo bueno después de todo pero… oh, su corazón aún sentía, sentía demasiado. Su jodido corazón aun la sentía a ella.
Era tan contradictoria su mente que de un segundo a otro variaba 180º y te llegaba a dejar perdido. Casi tan perdido como él…
‘Si tan solo supieras porque hice lo que hice Bella’…. ‘No, no debes saberlo nunca, no puedo meterte en esto, no a ti’.
‘Te amo, te amo tanto que duele pequeña’… ‘Dios, esto no es amor, estoy confundido ¿verdad? ¿Verdad que no es amor?’
‘No tengo esperanzas de nada, me siento solo y perdido. Ya no tengo nada’… ‘No, te tengo a ti, aun debo luchar por ti’.
Sabía que no lo entenderías, pero duele que no lo hagas ¿Por qué no me preguntaste?’… ‘Mentira, jamás te hubiera dicho. Hiciste tan bien en no intentar entenderme’.
Miles y miles de conversaciones solitarias y diatribas mentales tenían lugar a cada momento de su día a día y así y todo, jamás se ponía de acuerdo consigo mismo.
Todo pasaba en medio de una densa nebulosa ante sí. Simplemente se tiraba sobre la cama en las noches y recordaba hasta que en algún momento el sueño lo vencía y terminaba durmiendo un rato en el que su subconsciente lo traicionaba mil veces más fuerte que antes, recordando con extrema exactitud la sedosidad de su piel contra sus labios, recordándole ardorosamente la fragancia que manaba de su cuerpo y que se había instalado en sus vías respiratorias desde entonces, la suavidad de sus cabellos rozando su rostro.
Recordando. Recordando y haciéndolo delirar de deseo infinito en aquellas tristes noches de soledad oscura.
La depresión era cada vez más notoria y alarmante en él, pero le daba igual.
Los días.
Los días eran siempre más de lo mismo con la clara diferencia de que allí no tenía conocidos que le proporcionaran distracciones para obviar su dilema. Allí no bebía ni se drogaba. Allí ya no se follaba la primera cosa con falda que veía intentando hacer creer a su mente que se trataba de ella.
Allí no tenía consuelos.
Y sin embargo, no sabría precisar en qué momento exacto, aquello comenzó a purgarlo.
Los sueños persistían sí, pero al menos él se abrazaba a ellos y ya no los negaba. Ahora eran meras fantasías. Ilusiones de lo que nunca sería pero que atesoraba como si hubiera sido. Y a cambio, sus días de pronto habían ido cobrando vida. Algo de luz. Algo de risas. Conversaciones banales y hechos insustanciales.
Recordaba vagamente haber hablado con uno de los consejeros del instituto un día que uno de los profesores le llamó la atención por no haber escuchado nada de la clase. Recordaba como ese mismo hombre se había particularmente interesado en lo que hacía o dejaba de hacer. Recordaba como poco a poco lo había ido guiando para salir de la burbuja autodestructiva en la que se había encerrado. Y, en cierto modo, se lo agradecía… en cierto modo…
Habían pasado ya un par de meses desde su llegada cuando en verdad se dio cuenta de que no hablaba con nadie y de que el hecho de haber dejado todo lo que lo rodeaba no había servido de nada porque él estaba aún anclado a sus pies, y… por mucho que doliera, fue consciente de que debería comenzar a soltarla, tenía que hacerlo si en verdad quería poder volver a verla de frente sin flaquear como aquella última vez. Tenía que hacerlo. Lo sabía… Pero a veces el saber que se tiene que hacer algo no te brinda las fuerzas necesarias para hacerlo… él también sabía eso.
Se rendiría.
En verdad lo haría.
La distancia ayudaba.
El no verla, no olerla, no sentirla ayudaba.
Tenía que ser.
Aquella soga que oprimía su pecho poco a poco fue cediendo en su amarre. Poco a poco fue perdiendo intensidad, y su mente por fin pudo abrirse a algo más.
Los hilos se fueron cortando uno a uno hasta que sin siquiera notarlo tan solo quedaba el más físico de ellos.
Las llamadas.
Suerte para él que eran pocas. Suerte para él que eran cortas…
Suerte para él que no eran con ella.
Su vida comenzó nuevamente a tener colores. Su vista se reacostumbró a ellos luego de aquella tan larga temporada de ver todo de manera monocromática y casi daltónica. Su olfato comenzó a captar y a aceptar nuevamente otros aromas. Sus oídos comenzaron a captar otros sonidos más allá de los delirios de sus sueños. Su paladar comenzó a captar una vez más aquellos sabores que le alimentaban y que no guardaban parecido alguno con el sabor de la piel que por tanto había atesorado. Su tacto comenzó a sentir otra vez…
Edward comenzó a subsistir una vez más.
Ya nada se sentía bien. Todo parecía ser incorrecto.
Ya no sabía nada… pero él seguía.
Diciembre
Tiempo de fiestas.
Fue realmente difícil el hacerle saber a sus padres que esa sería la primera vez que no pasaría las fiestas con ellos. Decirles que en verdad aún necesitaba estar lejos. No, no fue nada agradable escuchar los sollozos ahogados de su madre por detrás de la voz de su padre a través del teléfono. No fue nada agradable escuchar como su padre llamaba a su ‘hermana’ con un grito para luego decirle que ella simplemente se había ido corriendo al escuchar la noticia de que no iría a ellos. No. No lo había sido. Pero lo hizo y, curiosamente, se sentía endemoniadamente bien con ello. Más ligero.
Tiempo.
Durante tanto tiempo ha sido un esclavo de sus propios sentimientos que realmente él no sabía bien como rencontrarse consigo mismo pero, el tiempo… el tiempo le fue ayudando a saber que en realidad no estaba solo. El tiempo y la guía de aquel lugar le hizo ver que en verdad había algo más a lo que aferrarse…
¿Qué eran las razones equivocadas? ¿Qué su corazón no se abocaría cien por ciento a su objetivo? ¿Qué en realidad lo que hacía era tan solo tapar una necesidad para obviar el problema? Podía ser… pero no le importaba.
Edward necesitaba desesperadamente aferrarse a algo más que a su propia locura. Él necesitaba más que nunca llenar su mente y lo que quedaba de su destartalado corazón en algo que fuera mucho más que él. Mucho más que todo.
Edward necesitaba que algo lo reivindique consigo mismo.
Edward necesitaba volver a ser.
Edward necesitaba fe.
*·.·*·.·*
(*) Dicho popular: Ojos que no ven corazón que no siente
***

Como ya dije por facebook explicaré en los caps para que sepan porqué me desaparecí así de la nada tanto tiempo. Primero estuve sin net y luego -lo peor-, se me inundó la casa y mi cpu murió ='(... Fueron meses laaaaargos jejeejee pero bueno, estoy de vuelta y tengo que reescribir todo así que les pdio que aguanten un poquito más ok?? 
Mil gracias por los comentarios o mensajitos preguntando dónde y cómo andaba, y a quienes se preocuparon ;). Tarde lo que me tarde voy a terminar las historias, eso sí quiero que lo sepan porque puede q en algún momento vuelva a estar sin net... pero volveré jajajaja -parezco terminator jajajaja-...

Nos leemos en cuanto pueda!!! Besotes... Guada*

7 comentarios:

  1. Valió la pena esperar, muy buen capítulo. Gracias por no olvidar a las lectoras que fielmente aguardamos tu regreso. Yo no te dejé ningún mensajito, pero si abría semanalmente tu blog para revisar si habías actualizado. Estaba completamente segura de que regresarías y por eso no me desesperé. Que bueno que ya tienes de nuevo compu, más que buenas noticias para ti lo son para todas las que seguimos atentamente tus actualizaciones, así que ¡Hurra por el compu!
    Felices fiestas a ti y a todos los que te aman.
    Besos y abrazos desde Colombia.

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  2. Gracias por volver,y no rendirte,y tirar todo,como algunas escritoras están haciendo,de los fic que tenes es el que mas me gusta, bienvenida,besos Emma

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  3. Hola me encanta que hayas podido subir capitulo de esta historia aunque sufro al saber como le esta yendo a Edward ojalá que no se le ocurra andar con alguien mas nada mas para sacarse a Bella del corazon y como me gustaria que le explicara las cosas quien quita y ella lo entienda y le corresponda o al menos eso quiero yo hasta el siguiente capitulo
    abrazos desde México

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  4. Ayyy Dios, si que fue bastante tiempo de espera >.< pero awww si que me gusto el capi, aunque la verdad no sabria que pensar. Por una parte me agrada que Ed este bien y que vaya recuperándose, pero no quiero que encuentre a una tipa que juegue con él o que la use para olvidarse de Bella, ellos dos tienen que tener un final feliz, el amor tiene que triunfar, u.u espero que la Fé que necesita Ed la encuentre de nuevo en Bella, SI PORFA, ella tiene que ir a buscarlos o algo; y Bella DIOS!! que no aparezca algun pendejo que la haga sufrir NO NO NO porfa.
    Espero con ansias el proximo capitulo
    Beijos
    Merce

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  5. muero lento al leer este cap!!!! es sumamente deprimente!!!! por dios como es el destino tan cruel!!!! la vida tiene sus caminos prohibido o no deben ser reales los sueños!!!!!! ed esta solo y miserable y bells esta confundida y sola al igual q el!!!!, el tiempo podrá con ellos??? lo dudo!!!, querida Guadi, espere montón por esta actualización, pero valió la pena y gracias por tus palabras!!!!!! tardes lo q tardes allí estaré para leerte!!!! felices fiestas y espero tu actualización!!!

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  6. que bueno me encantoy muy interesante =) espero k actualizes pronto

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  7. cunado actualizas??? en ff ya leí el cap 13, please actualiza pronto!!!!! besos!!!

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